Ingresos y gastos de los ecuatorianos, doce años después

En esta entrega del Quantificador, Daniel Sánchez analiza los datos recientes de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Urbanos y Rurales (ENIGHUR), realizada por el INEC en 2024-2025. Se revisan patrones de ingreso y gasto de los hogares, con información que no se recolectaba desde 2012.

¿De qué sirven las encuestas de ingreso y gasto?

Las agencias estadísticas de un país reportan información crucial sobre su sociedad y economía, para así orientar mejor la toma de decisiones en todos los sectores de la sociedad. En Ecuador, dicha agencia es el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), que tiene el mandato de llevar a cabo el censo decenal, así como varias encuestas y la recolección de datos administrativos.

Uno de estos productos es la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Urbanos y Rurales (ENIGHUR). Esta encuesta es la fuente principal para comprender el ingreso y gasto de los hogares. Se preguntarán: ¿de qué sirve esta encuesta si ya se cuenta con la encuesta de empleo (ENEMDU), que también nos da ingresos? Bueno, la ENIGHUR es extremadamente detallada en las cantidades y fuentes de ingreso de los ecuatorianos, dándonos información desagregada sobre fuentes de ingreso y muchas otras variables de interés.

La ENIGHUR es especialmente importante porque es la única encuesta con información detallada sobre el gasto de los hogares. Una de las estadísticas más importantes, la inflación, depende del porcentaje de gastos dedicados a cada uno de los componentes del índice de precios al consumidor. Sin esto, es imposible calcular una tasa de inflación representativa para el consumidor promedio. La última ENIGHUR se realizó hace más de una década (2011-2012). Sin estos datos actualizados, la inflación en todos estos años, particularmente en los últimos, podría estar mal calculada.

En su extremo detalle, la ENIGHUR también nos permite entender tópicos especializados que han surgido en los últimos años. ¿Qué alimentos son los preferidos por el ecuatoriano? ¿Las familias de la Sierra consumen distinto que las de la Costa? Etc. En este artículo cubro los patrones más notables de la ENIGHUR y muestro varios detalles que ayudan a entender mejor a la sociedad ecuatoriana.

El hogar ecuatoriano promedio gana $889 y gasta el 77% de ese ingreso

La encuesta nos informa que, durante 20251, el promedio del ingreso monetario de los hogares fue de $8892. Este promedio es un poco más optimista que el de la ENEMDU, dependiendo de cómo se lo calcule. El hogar ecuatoriano promedio tuvo 3.31 personas en 2025.

El gráfico 1 muestra cómo el ingreso de los hogares se distribuye en diferentes tipos de gasto para el hogar promedio. La gran mayoría de este ingreso se dedica a gasto corriente, con un promedio de $642 (72.2% del total). El gasto corriente es gasto de “corto plazo”3. Un pequeño porcentaje se dedica a gasto de no consumo, es decir, impuestos, pensiones alimenticias, matriculaciones y transferencias a otros hogares o instituciones. Entre los dos rubros, el gasto total del hogar promedio llega a $684, que es el 77% del ingreso mencionado en el título de esta sección. Además, determino que:

  • El componente que más les pesa a las familias es el gasto en alimentos y restaurantes: $202 en promedio, lo que representa el 22.8% del ingreso y el 32% del gasto de consumo total. De acuerdo con la teoría económica y la investigación empírica, este alto porcentaje es muy común en países en desarrollo [1]. Como comparación, los hogares canadienses dedicaron el 15.7% de sus gastos a comida en 2023 [2].

  • La categoría de vivienda y servicios representa un 7.8% del ingreso, seguida de muebles (4.4%) y vestimenta (4.5%). Estos valores, especialmente en dólares, pueden parecer relativamente bajos. Es importante recordar que aquí se promedian hogares rurales y urbanos, por lo que los valores más pequeños de los hogares rurales empujan el promedio hacia abajo.

  • Los hogares han cambiado su forma de gastar, pero no de manera drástica respecto a 2012. El componente que más ha cambiado es el de vivienda y servicios, que en 2025 representa el 10.9% del gasto de consumo del hogar, frente al 7.4% en 2012 (ambas cifras como proporción del gasto de consumo, no del ingreso).

  • El ahorro o diferencia entre ingresos y gastos promedio es de $205, representando el 23.1% del ingreso4.

Gráfico 1: Ingresos y gastos promedio de los hogares, nacional, 2025

Gráfico 1: Ingresos y gastos promedio de los hogares, nacional, 2025

Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Nota: Todos los valores del gráfico son promedios mensuales de los hogares a nivel nacional en 2025. El tamaño promedio del hogar fue de 3.31 personas. El ahorro se calcula como la diferencia entre el ingreso monetario y los gastos del hogar.

La mayoría de hogares en Ecuador ganan menos de $1,000 mensuales

La mediana del ingreso según ENIGHUR fue de $620, lo que quiere decir que el 50% de los hogares gana hasta ese valor y el otro 50% gana más. Como el promedio nacional es mucho más alto, de $889, esto ya anticipa una distribución sesgada hacia arriba: hay relativamente pocos hogares con ingresos altos, pero empujan el promedio hacia arriba. El gráfico 2 muestra esa distribución para 2025.

Gráfico 2: Distribución del ingreso monetario mensual de los hogares en 2025

Gráfico 2: Distribución del ingreso monetario mensual de los hogares en 2025

Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Nota: Las barras muestran el porcentaje de hogares en cada tramo de ingreso. La línea punteada marca la mediana. El gráfico llega hasta el percentil 95 del ingreso monetario del hogar en 2025.

En general, encuentro que:

  • El 71.3% de los hogares gana menos de $1,000 al mes. Solo el 28.7% supera ese umbral, que además marca de forma aproximada la entrada al quintil más alto de ingresos.

  • También he hablado en semanas pasadas de cuántos hogares ganan $1,500 o más [3,4]. La ENIGHUR confirma, con claridad, lo que también sugiere la ENEMDU: solo 14.7% de los hogares llega a ese nivel.

  • En el extremo más alto de la distribución, el 1% de hogares gana $4,465 mensuales o más. Ese grupo muy pequeño concentra 7.1% de todo el ingreso monetario de los hogares del país, una señal bastante nítida de la desigualdad que existe en Ecuador.

  • Dicho de otra forma: la mayor parte del país está concentrada en los primeros tramos de la distribución, mientras que la cola derecha es larga y delgada. Hay pocos hogares con ingresos muy altos, pero son suficientes para alejar marcadamente al promedio de la mediana.

Los productos esenciales pesan más en los hogares más pobres

A propósito de las diferencias entre los hogares más ricos y pobres, es posible realizar una comparación de gastos por quintil de ingresos. El Gráfico 3 ordena a los hogares por estos grupos y muestra cómo cambia la distribución del gasto monetario total. Como era de esperar, el gasto crece de manera sostenida al pasar de los hogares más pobres a los hogares más ricos.

Gráfico 3: Gasto monetario total mensual del hogar por quintil de ingreso

Gráfico 3: Gasto monetario total mensual del hogar por quintil de ingreso

Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Nota: Q1 corresponde al quintil de menores ingresos y Q5 al de mayores ingresos. La línea central de cada caja indica la mediana, los bordes de la caja marcan el rango intercuartílico (IQR) y los bigotes se extienden hasta 1.5 veces el IQR.

  • Entre los hogares más pobres, la canasta está mucho más comprimida: la mediana mensual en alimentos y restaurantes es de apenas $71, en vivienda y servicios de $15, en transporte de $6 y en salud de $6. Aunque los montos absolutos son bajos, esto también implica una canasta mucho más concentrada en bienes esenciales.

  • En recreación y educación, la mediana entre los hogares más pobres es directamente $0. Este tipo de hogares quizás no pueda permitirse gastar en ese tipo de bienes.

  • Entre los hogares más ricos, todas las partidas se expanden: la mediana mensual sube a $309 en alimentos y restaurantes, $69 en vivienda y servicios, $129 en transporte, $54 en salud y $64 en recreación y educación. La canasta se vuelve bastante más diversificada y menos dominada por bienes básicos.

Este patrón es consistente con lo que encuentra la literatura económica. El Banco Mundial documenta que, conforme aumenta el gasto total, la participación de alimentos y bebidas tiende a bajar, mientras que transporte gana peso [1]. La implicación para inflación es importante: no todas las familias enfrentan la misma “inflación efectiva”. Un trabajo del Fondo Monetario Internacional muestra que aumentos en precios de alimentos afectan de forma desproporcionada a hogares de menores ingresos, porque esos rubros ocupan una parte mayor de su canasta y porque, ante esos choques, suelen recortar cantidad o calidad de alimentos y también gasto en salud y educación [5].

Esto también ayuda a entender por qué el aumento del IVA en este periodo pega más a los hogares de menores ingresos: al ser un impuesto al consumo, y al concentrarse su gasto en bienes esenciales, su efecto es regresivo en la práctica. Por eso, cuando suben más rápido los precios de bienes esenciales, o cuando se encarece el consumo por impuestos indirectos, la presión sobre las familias más pobres es mayor.

La gasolina es, sobre todo, un gasto de hogares de mayores ingresos

La gasolina está mucho más concentrada en los hogares de mayores ingresos que otros componentes del gasto. A nivel nacional, el gasto mensual promedio en gasolina es de $20.5 por hogar, pero la mediana es 0. Eso quiere decir que más de la mitad de hogares no registra este gasto.

  • Ese rubro representa alrededor de 3.0% del gasto monetario corriente nacional.

  • Entre los hogares más pobres, el gasto promedio apenas llega a $2.8 al mes y solo 8.8% reporta alguna compra de gasolina.

  • Entre los hogares más ricos, en cambio, el promedio sube a $55.7 y 60.8% de hogares sí registra este gasto.

Gráfico 4: Gasto mensual promedio en gasolina del hogar por quintil de ingreso

Gráfico 4: Gasto mensual promedio en gasolina del hogar por quintil de ingreso

Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Nota: Gasolina incluye eco país, extra y súper. Las etiquetas muestran el gasto promedio mensual en gasolina y su proporción sobre el gasto monetario corriente total del hogar, ambos calculados sobre todos los hogares del quintil, incluyendo los que no reportan gasto en gasolina.

  • Incluso entre quienes sí gastan en gasolina, las diferencias siguen siendo grandes: la mediana entre los hogares compradores es de $23.2 entre los hogares más pobres y de $85.8 entre los más ricos.

  • Esto no significa necesariamente que los hogares pobres no usen transporte, sino que la gasolina para vehículo particular está mucho menos extendida en su canasta.

Galápagos es la provincia donde más gastan los hogares

¿Qué tan bien representan esos totales nacionales a cada región? Los datos muestran que no tanto. Las familias de cada provincia gastan de forma distinta, tanto en cantidad como en composición. Abajo, algunos detalles:

  • Si comparo la mediana del gasto corriente total del hogar entre provincias, Galápagos aparece claramente en primer lugar, llegando a $1,632. Esto es más del doble de la mediana nacional.

  • Después vienen Azuay con $873 y Pichincha con $860, claramente por encima del promedio del país. En otros análisis del INEC, Cuenca siempre está entre los lugares más costosos. Además, Cuenca es conocida como un destino popular para expats de EE. UU. y Canadá. Es posible que este tipo de hogares eleve la mediana del gasto.

Gráfico 5: Mediana del gasto corriente total del hogar en las cinco provincias con valores más altos

Gráfico 5: Mediana del gasto corriente total del hogar en las cinco provincias con valores más altos

Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Nota: El gráfico resalta el caso de Galápagos frente al resto del país.

  • En Galápagos, la mediana de alimentos y restaurantes llega a $395, frente a $173 a nivel nacional. Es conocido que los alimentos son costosos en la región insular.

  • La mediana en vivienda y servicios de Galápagos sube a $87, frente a $36 a nivel nacional.

  • Pichincha también destaca por una mediana relativamente alta en vivienda y servicios con $66 y transporte con $51, mientras que Guayas resalta más por alimentos y restaurantes con $207.

La distancia entre Galápagos y el resto sirve para recordar que el costo de vida no es homogéneo dentro del país. La ENIGHUR nos permite observar esta información por primera vez en muchos años, puesto que el índice de precios espacial de Galápagos no se ha realizado en una década. Si bien el gasto no es igual que el precio, porque gasto es precio por cantidad, es la mejor medida disponible para entender los costos de vida en el Ecuador por el momento.

Galápagos es la provincia donde más se gasta en bebidas alcohólicas, tabaco y estupefacientes

Dentro de la gran categoría de bebidas alcohólicas, tabaco y estupefacientes, la mediana del gasto es cero en todos los quintiles de ingreso. Es decir, para la mayoría de hogares este rubro no aparece como un gasto mensual típico. Aun así, el promedio sí muestra diferencias: en el quintil más pobre el gasto medio bordea apenas $0.9 al mes, mientras que en el quintil más rico sube a $5.7. Sobre este gasto, también encuentro que:

  • Solo alrededor de 12% de los hogares registra algún gasto en esta categoría en un mes típico.

  • Entre quienes sí gastan, el desembolso medio ronda $27.5 y la mediana $15. También hay un perfil social muy claro: la proporción de hogares que gasta en este rubro sube de 5.8% en el quintil más pobre a 16.5% en el quintil más rico.

  • Además, cuando los hogares urbanos gastan en esta categoría, el monto medio es mayor que en los rurales: $29.4 frente a $21.7.

  • A escala provincial, Galápagos aparece como la provincia con la mediana de gasto más alta entre los hogares que sí destinan algo a esta categoría, con $30 mensuales. Le siguen Guayas, Los Ríos y Santa Elena, con una mediana de $21 entre sus hogares compradores. En todos los casos, el rubro sigue siendo minoritario dentro del presupuesto total del hogar.

Es algo difícil de creer que tan pocos hogares registren este gasto. Existe la posibilidad de que el consumo de alcohol se encuentre en otros componentes, como restaurantes, y que además exista una connotación negativa sobre este consumo que dificulte una buena recolección de datos. Una investigación profunda sobre este fenómeno está fuera del alcance de mi artículo, pero vale la pena considerarla a futuro.

La Costa come cebolla, tomate y verde; la Sierra come pan

Las bases de datos primarias de la ENIGHUR permiten observar productos concretos en las compras del hogar. La medida que uso es simple: el porcentaje de hogares que reportó al menos una compra del producto en la semana de referencia. La comparación por región deja ver una canasta nacional reconocible, pero también contrastes muy marcados entre Costa, Sierra y Amazonía.

Gráfico 6: Productos que aparecen con más frecuencia en la compra del hogar, a nivel nacional y por región

Gráfico 6: Productos que aparecen con más frecuencia en la compra del hogar, a nivel nacional y por región

Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Nota: La presencia se mide como el porcentaje de hogares que registró al menos una compra del producto.

  • A escala nacional, la canasta de alimentos más común tiene tomate riñón, presente en 64.9% de hogares, pan común blanco con 64.4% y cebolla paiteña con 60.2%. Luego vienen huevos con 55.5% y leche entera en funda con 52.1%.

  • Hay diferencias regionales notables. En la Costa dominan tomate riñón y cebolla paiteña, ambos presentes en poco más de 7 de cada 10 hogares. Después aparecen papa chola, pan común blanco y pimiento verde, todos alrededor de 59%. También resalta el plátano verde: al sumar sus dos variedades principales, aparece en 45.1% de hogares costeños.

  • En la Sierra, el producto claramente dominante es el pan común blanco: aparece en 71.7% de hogares, claramente por encima del tomate riñón con 57.8% y de los huevos con 53.5%. También destacan leche entera en funda con 51.0% y cebolla paiteña con 48.9%.

  • La Amazonía u Oriente combina rasgos de ambas regiones. Tomate riñón llega a 58.5%, cebolla paiteña a 53.8% y pan común blanco a 50.0%, pero el plátano verde sube hasta 46.4%, muy cerca de los huevos, que alcanzan 47.1%.

Los datos nos demuestran (o verifican) que en nuestro país las familias consumen ciertas cosas de manera uniforme. Sin embargo, la composición regional varía: la Costa come cebolla, tomate y verde; la Sierra come pan; y la Amazonía se parece más a una mezcla de ambos patrones, con un peso especialmente alto del plátano verde.

¿Y ahora qué?

La ENIGHUR 2024-2025 revela varios detalles sobre la realidad ecuatoriana. El hogar ecuatoriano típico sigue siendo frágil: el ingreso mediano del hogar es de apenas $620 y, al mismo tiempo, una parte grande del presupuesto todavía se concentra en bienes básicos. Eso significa que, para una gran parte del país, la subida de precios de bienes esenciales puede ser un fuerte golpe a su bienestar económico.

Adicionalmente, si bien existe un promedio y una mediana nacional, el estilo de vida varía mucho en función de las circunstancias, la región e incluso la provincia. Los hogares pobres destinan mucho más de su gasto a bienes esenciales, mientras que los hogares de mayores ingresos tienen una canasta mucho más diversificada. La Costa consume una canasta de hortalizas y verde; la Sierra, una canasta donde el pan pesa más.

La ENIGHUR es una de las encuestas más exhaustivas que produce el INEC. Nos permite visualizar las realidades de diferentes hogares, realidades que, aunque están muy presentes en la mente colectiva de los ecuatorianos, hoy se confirman mediante evidencia empírica. Desafortunadamente, tuvieron que pasar doce años para lograrlo. Sin una encuesta de ingresos y gastos actualizada, el país termina midiendo inflación, bienestar y costo de vida con información desactualizada. Con todo esto, mi punto es que la estadística socioeconómica es clave para absolutamente todos los sectores del país. Manejarla bien es una responsabilidad enorme que no deberíamos descuidar.

Este artículo se elaboró con tabulados y microdatos de la nueva ENIGHUR 2024-2025. Los datos y el código para reproducir los resultados están disponibles en el repositorio de GitHub.

Edición Enero-Junio 2026 | ISSN 2953-6456

1. World Bank. (n.d.). Global consumption database: What the data tell us. World Bank. Retrieved June 5, 2026, from https://datatopics.worldbank.org/consumption/market
2. Statistics Canada. (2025, May 21). Survey of household spending, 2023. Government of Canada. https://www150.statcan.gc.ca/n1/daily-quotidien/250521/dq250521a-eng.htm
3. La Hora. (2026, May 13). Solo 14% de hogares en Ecuador supera los $1.500 al mes. https://www.lahora.com.ec/economia/solo-14-de-hogares-en-ecuador-supera-los-1.500-al-mes-20260513-0008.html
4. Lupa. (2026). Ingreso familiar en ecuador. https://lupa.com.ec/explicativos/ingreso-familiar-ecuador/
5. Amaglobeli, D., Gu, M., Hanedar, E., Hong, G. H., & Thévenot, C. (2023). Policy responses to high energy and food prices (IMF Working Paper 23/74). International Monetary Fund. https://www.imf.org/-/media/files/publications/wp/2023/english/wpiea2023074-print-pdf.pdf

  1. El periodo de recolección de datos de la encuesta fue de diciembre de 2024 a noviembre de 2025.↩︎

  2. INEC reporta un ingreso más alto con la misma encuesta, puesto que se consideran ingresos no monetarios mediante estimaciones de su valor en especie. El valor de $889 corresponde únicamente a ingresos monetarios y es la mejor estimación disponible para este periodo.↩︎

  3. Formalmente, gasto en bienes y servicios dedicado a satisfacer necesidades y deseos cotidianos.↩︎

  4. Cabe recalcar que la ENIGHUR no pregunta directamente sobre el ahorro; esta es una variable calculada por mí, restando los agregados y dividiendo para el número de hogares que la encuesta representa. Esta es una práctica común para el análisis de proporciones. Para entender mejor las tendencias de los valores en dólares, es mejor utilizar percentiles: el 50% de hogares solo ahorran hasta $69 mensuales.↩︎

Daniel Sánchez Pazmiño

Daniel Sánchez Pazmiño

Daniel tiene una doble licenciatura en Economía y Finanzas por la Universidad San Francisco de Quito y una maestría en Economía por Simon Fraser University. Desde el 2022, forma parte del LIDE como co-director. Le interesa la inferencia causal aplicada a asuntos de la vida cotidiana.

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